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Jornada Mujeres, Justicia y Autonomía
En el marco del Día Internacional de la Mujer la FAM participó de la jornada “Mujeres, Justicia y Autonomías” el pasado 5 de marzo en la Facultad de Derecho de la UBA, encuentro que reunió a referentes del Poder Judicial y la sociedad en general con el objetivo de fortalecer la perspectiva de género en […]

En el marco del Día Internacional de la Mujer la FAM participó de la jornada “Mujeres, Justicia y Autonomías” el pasado 5 de marzo en la Facultad de Derecho de la UBA, encuentro que reunió a referentes del Poder Judicial y la sociedad en general con el objetivo de fortalecer la perspectiva de género en el poder judicial, garantizar el acceso a la justicia, prevenir la violencia y fomentar la autonomía física, económica y política de las mujeres.
Marcela Ruiz, presidenta de la FAM, disertó en el panel sobre “Perspectiva de género en procesos de familia y laborales” junto a la destacada jurista y coautora del Código Civil y Comercial de la Nación, Aída Kemelmajer, “decidí abordar las cuestiones laboarles de las mujeres trabajadoras ya que no se puede hablar de cuestiones civiles y comerciales al lado de Aída”, bromeó Ruiz al iniciar su alocución.

Ruiz expresó que el silencio perpetúa las inequidades y la palabra transforma, y bajo ese precepto desgranó la realidad de las mujeres en los poderes judiciales del país mostrando el Mapa de Género en la Justicia Argentina que indica que en entre las máximas autoridades sólo un 30% son mujeres, mientras que magistradas, fiscalas y defensoras representan un 46%, funcionarias un 61% y personal femenino en el poder judicial un 57%.
“Las inequidades de género en el poder judicial se manifiestan como un techo de cristal, donde, a pesar de una alta fuerza laboral femenina, las mujeres ocupan una minoría en cargos de máxima jerarquía y magistratura. Las barreras incluyen estereotipos en la selección, sobrecarga de tareas de cuidado y entornos laborales con violencia de género”, expresó Ruiz.
Además, se detuvo en lo que llamó “micromachismos, el arte del dominio sutil en el Poder Judicial, que lo vemos incluso en la segregación de roles donde se distrubuyen fueros para hombres, por ejemplo el penal con el estereotipo de género de que los hombres son más duros y las mujeres más emocionales, y el fuero de familia para ellas”.
Además Ruiz explicó cómo se perpetúa el control sobre el cuerpo de las mujeres, el “paternalismo y supuesto cuidado de la mujer al apartarla de casos difíciles” y el estigma del ascenso en la carrera: “Qué habrá hecho y con quién para llegar a donde está”.
Asimismo, se detuvo a hablar de una problemática extendida a la hora de impartir justicia: el mito de que existen denuncias falsas y la revictimización en el proceso.
Como conclusión, Ruiz aseveró que “la justicia no sólo se imparte en las sentencias, sino en los vínculos, en el respeto cotidiano y en la manera en que pensamos colectivamente nuestra institución”.

Cabe destacar que esta Jornada fue un encuentro preparatorio para el Primer Congreso Nacional de la Mujer Judicial 2027, impulsado por el Centro de Justicia de la Mujer de la CABA.
La apertura de las Jornadas estuvo a cargo del consejero y coordinador del Centro de Justicia de la Mujer, Luís Duacastella Arbizu, la consejera Rocío López Di Muro, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia CABA, Inés Weimberg, la secretaría de Administración General y Presupuesto del Consejo de la Magistratura CABA, Genoveva Ferrero y la presidenta de la Red de Mujeres para la Justicia y jueza de la Cámara Penal de Esquel, Carina Paola Estefanía. Este espacio fue moderado por la exministra del Tribunal Superior de Justicia de la CABA, Ana María Conde.
Asimismo, el encuentro estuvo dividido en cinco paneles temáticos dentro de los cuales se abordó la perspectiva de género en clave constitucional y convencional y la responsabilidad del Estado; la temática del acceso a la justicia y sus barreras institucionales; los desafíos del proceso penal desde una perspectiva de género; la perspectiva de género en procesos de familia y laborales y una reflexión final sobre el reconocimiento normativo e implementación efectiva de los derechos de género, sus recorridos, conquistas y desafíos pendientes en el sistema de justicia.
La directora del Observatorio de Género en la Justicia, Diana Maffía, expuso en el segundo panel de las Jornadas y afirmó: “Es esperanzador ver el movimiento de la Red de Mujeres por la Justicia, donde se expresa un enorme compromiso y un intercambio de recursos jurídicos, saberes y prácticas de cuidado de los derechos de las mujeres en relación con los derechos humanos.” Y concluyó: “Tenemos que tener, sobre el derecho y su aplicación, una mirada feminista; una mirada que no es biológica sino ética. Es la aceptación de un principio descriptivo, prescriptivo y de praxis. Todas las personas debemos revisar nuestras conductas y, cuanto mayor responsabilidad tenemos, mayor es la obligación moral de adoptar una práctica que no reproduzca formas de opresión”.

Al finalizar el evento, Carina estefanía, presidenta de la Red de Mujeres para la Justicia, presidenta de la Asociación Civil de la Magistratura y Funcionariado Judicial de la provincia del Chubut, y Secretaria de la Defensa de la Magistratura de la FAM, expresó: “Tenemos un plexo normativo impresionante en la Argentina, que es motivo de orgullo en el mundo, pero nos quedamos pensanso por qué se perpetúa la desigualdad y la violencia. Claramente porque para derribar la violencia, debemos eliminar la desigualdad y la injusticia. ¿Y por qué no tenemos paridad en la justicia que nos ayudaría a tener una mejor justicia? Porque al poder político no le interesa, pero tampoco es un pedido de la sociedad porque nos ven como parte del problema. Esto es un desafío para el poder judicial y tenemos que trabajar para tener más mujeres en los máximos cargos judiciales para mejorar la justicia y la calidad democrática de nuestro país”.



